La gama empleada para este lienzo es mayoritariamente de colores fríos con las excepciones del vestido de la protagonista (con un color salmón muy apagado) y la piel de la misma, elementos presentes justo en la vertical central de la obra; y el marrón más saturado del edificio situado en la parte derecha de la horizontal del óleo.
Además del predominio de colores fríos, el autor les ha dado un toque quebrado a todos ellos dando una sensación de claridad y brillo producida por el intenso sol de la mañana. Por lo cual, como en otro apartado he citado, la gran significatividad de luz deriva en una gran importancia de la tonalidad del color en la obra ya que todo gira en torno a la luz solar de la mañana y estos colores apagados y poco saturados le dan un sentido completo al óleo.
jueves, 6 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario