Desde el punto de vista de
la luz, es evidente que es de tipo natural ya que toda la iluminación del cuadro depende la luz solar que entra por la ventana. Además, en esta obra la luz cobra vital importancia teniendo en cuenta que el autor ha titulado la obra “Sol de la mañana” por lo cual ha tenido especial mimo en los detalles de la entrada de luz por la ventana.
Aparte de los evidentes rasgos del cielo azul y el título de la obra, por los cuales se deducen que es luz solar, el pintor ha dado una tonalidad a los colores que transmiten la sensación de que la casa está totalmente impregnada por la claridad del sol de la mañana.
Por otra parte, vemos que en la parte derecha más extrema del cuadro, en el cielo hay una parte que se esclarece dejándolo casi blanco

, lo cual denota la intensidad lumínica del sol.
Teniendo en cuenta todo lo anteriormente expuesto,
la función simbólica de la luz en esta obra es más que evidente. De hecho, la luz lo es todo, ya que incluso el sentido de la obra depende de esa luz solar que baña a la protagonista. En el óleo, hay grandes puntos de contraste originado por las sombras producidas por la entrada de sol por la ventana.
El contraste más palpable se aprecia justo en la vertical que divide la obra en la que la pared esta dividida en dos debido a la proyección solar de la ventana en la misma. También hay un contraste en toda la parte inferior de la obra debido a la zona prácticamente no iluminada del lateral de la cama.
Es destacable también la sensación de volumen que la luz da a la protagonista de la obra, ya que
es por ese contraste luz-sombra por la que vemos esa sensación de volumen en los brazos, piernas, hombros y cabeza de la chica .

Para acabar este apartado, me gustaría comentar un detalle que le da mayor atractivo a la obra y de la que el contraste luz-sombra es protagonista, y no es otro que las dos mitades que hace la luz del lienzo con la protagonista y que realza este sentido reflexivo que emana dicha mujer.
La figura se sitúa justo en la parte central del cuadro, sentada en la cama y mirando fijamente por la ventana, por lo que toda
la luz solar impacta sobre el frontal de la chica, dejando su parte posterior en la sombra. Ese contraste tiene un gran simbolismo en la obra, dejando ver ese aire pensativo y reflexivo que, como anteriormente he citado, emana la obra.